En un giro que parece sacado de una comedia de enredos, Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, soltó la bomba: a partir del 1 de mayo, los trabajadores recibirán un «aumento responsable». ¿La fuente mágica? Los jugosos desarrollos petroleros y mineros. Suena a plan de superhéroe, pero sin capa ni presupuesto claro.
El salario mínimo base sigue siendo una triste broma de 130 bolívares al mes desde marzo de 2022, lo que en dólares no alcanza ni para un chicle en el mercado negro. Es como ofrecer un grano de arena y llamarlo playa. Sin embargo, no todo es tan gris: muchos empleados públicos y jubilados reciben bonos y extras que inflan sus bolsillos hasta unos 120 o 150 dólares mensuales. No es el sueño americano, pero al menos paga un café… si encuentras uno.
Rodríguez asegura que este aumento es parte de un plan para mejorar las condiciones laborales, pero los detalles brillan por su ausencia. ¿Será un aumento real o solo un espejismo petrolero? Los venezolanos ya están acostumbrados a promesas que se evaporan más rápido que gasolina en un desierto. Mientras tanto, el 1 de mayo se acerca como una fecha de estreno en Netflix: todos esperando, pero nadie sabe si será un éxito o un fiasco.
Así que, queridos trabajadores, afilen sus calculadoras y guarden sus esperanzas en un frasco. Este «aumento responsable» podría ser un billete dorado o simplemente otro chiste malo en la larga comedia de la economía venezolana. ¿Petróleo salvador o puro humo? Solo el tiempo, y tal vez un pozo mágico, lo dirán.


