¡Agárrense, inversionistas! Colombia ha decidido que los fondos privados de pensiones y cesantías no pueden ser tan cosmopolitas y les puso un límite del 30% para inversiones en el exterior. ¿El plan? Que se queden en casa a financiar obras de infraestructura, según un decreto del Gobierno de Gustavo Petro que tiene a todos rascándose la cabeza.
Resulta que las administradoras como Porvenir, Protección, Colfondos y Old Mutual, que manejan un jugoso portafolio de 525 billones de pesos (unos 144,205.8 millones de dólares) para casi 20 millones de afiliados, tienen actualmente el 49.37% de sus inversiones fuera del país, unos 259.1 billones de pesos. Ahora, con esta norma, deberán repatriar gradualmente 101.6 billones de pesos (27,907.2 millones de dólares) en un plazo de cinco años, bajando primero a 35% en tres años. Es como decirle a un amigo que gastó todo en Las Vegas: “Vuelve, que aquí hay puentes que construir”.
Asofondos, el gremio que los representa, ya está sudando frío. Aseguran que diversificar ahorros fuera es clave para no poner todos los huevos en una sola canasta, y que el mercado local no está listo para tragarse tanto dinero sin indigestarse. Además, advierten que esta movida podría apreciar el peso frente al dólar y hacer que los activos locales se inflen más que un globo en una fiesta infantil.
Por si fuera poco, el Ministerio de Trabajo soltó en febrero un borrador para pasar más de 25 billones de pesos a Colpensiones, el gestor estatal, lo que tiene a muchos temiendo que esos ahorros terminen financiando cualquier cosa menos pensiones. ¿Será este el inicio de un reality show financiero? “Fondos: El Retorno Forzoso”. ¡Hagan sus apuestas!


