¡Ecuador le pone candado a la frontera comercial! Este jueves, el Gobierno anunció que aumentará los aranceles a importaciones colombianas del 50% al 100% a partir del 1 de mayo, echándole la culpa a la “falta de medidas concretas y efectivas” de Colombia en seguridad fronteriza. Es como si Quito dijera: “Si no cuidas el patio trasero, te cobro doble por entrar”.
El Ministerio de Producción y Comercio Exterior justificó la medida como un asunto de “seguridad nacional” para presionar una “corresponsabilidad” contra el narcotráfico en la zona limítrofe. Ya en febrero, Ecuador había subido esta “tasa de seguridad” del 30% al 50%, argumentando que Colombia no hace lo suficiente para frenar el narco en la frontera. Bogotá, por su parte, ha rechazado las acusaciones, insistiendo en que realiza operaciones conjuntas con las fuerzas ecuatorianas, y ha respondido con aranceles recíprocos a productos ecuatorianos. Además, suspendió la venta de energía a Ecuador, un golpe bajo considerando las sequías que afectan las represas hidroeléctricas ecuatorianas.
Ecuador importa de Colombia medicamentos, pesticidas y cosméticos en cantidades importantes, lo que hace que esta guerra de aranceles duela más que un jab en el ring. Antes, Quito también mencionó el déficit comercial como excusa para estas medidas. Ni el Ministerio de Comercio ni el de Relaciones Exteriores colombianos han respondido aún a este nuevo capítulo de tensiones.
¿Será esta escalada de aranceles una estrategia para forzar cooperación o solo un portazo comercial entre vecinos? Mientras tanto, la frontera se calienta más que un café recién colado. ¡Que no se derrame en un conflicto mayor!


