¡San Francisco no deja de sorprender! La lujosa mansión de Sam Altman, el cerebro detrás de OpenAI, fue atacada el viernes con un cóctel Molotov, según confirmó la propia empresa. Sí, leyeron bien: alguien decidió darle un toque “explosivo” a la verja de la casa del gurú de la inteligencia artificial. Por suerte, no hubo heridos, pero el susto no se lo quita nadie.
Un portavoz de OpenAI relató a AFP que el incidente ocurrió en la madrugada. No contento con atacar la residencia, el responsable también amenazó con incendiar la sede de la compañía en la misma ciudad. La policía de San Francisco actuó más rápido que un algoritmo de ChatGPT, deteniendo a un sospechoso frente a las oficinas de OpenAI. “Agradecemos profundamente la rapidez de la respuesta y el apoyo de la ciudad para mantener seguros a nuestros empleados. Estamos colaborando con las autoridades en la investigación”, aseguró el vocero.
Aunque los detalles del motivo detrás del ataque están más oscuros que un código sin comentarios, esto pinta como algo personal o como un mensaje contra el boom de la IA. Altman, una figura clave en la industria tecnológica, no ha hecho declaraciones públicas sobre el incidente, pero seguro que esto le da material para reflexionar sobre la seguridad en la era digital.
¿Será este un caso aislado o el inicio de una guerra contra los titanes de la tecnología? San Francisco está que arde, y no precisamente por el clima. Esto tiene más intriga que un thriller de Silicon Valley. ¡Esperemos que las próximas noticias sean menos incendiarias!


