La gobernadora Layda Sansores saldó una deuda pendiente de larga data con el sur del estado al inaugurar el tramo carretero Candelaria–Pejelagarto, una ruta que por mucho tiempo representó un impedimento para el desplazamiento de familias, transportistas y productores agrícolas de la zona.
Este proyecto, fruto de la colaboración entre el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Candelaria, contó con el apoyo fundamental del alcalde Jaime Muñoz Morfin, quien desempeñó un papel esencial en la obtención de los recursos necesarios. La nueva vía no solo reduce distancias, sino que marca el inicio de una etapa de mayor conectividad y progreso económico para las comunidades de la localidad.
Durante el evento, la gobernadora estuvo acompañada por la secretaria de gobierno Liz Hernández, el grupo de regidores, directores municipales y diversas dependencias estatales que ofrecieron atención inmediata a los presentes. La visita de trabajo no se limitó a la inauguración del tramo carretero. Sansores también puso en marcha un nuevo sistema de agua potable que asegurará el acceso al recurso esencial para cientos de familias que durante años sufrieron su escasez, y supervisó el progreso de las construcciones de vivienda destinadas a los sectores más vulnerables. Tres iniciativas que transmiten un mismo propósito: infraestructura de impacto social que beneficia a quienes más lo requieren.



