Javier «N» fue detenido por su presunta responsabilidad en el feminicidio de una mujer comandanta de la Policía Municipal de Jiutepec, en Morelos. Su arresto se llevó a cabo por parte de elementos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) en el municipio de Temixco, como parte del cumplimiento de una orden de aprehensión por el delito de feminicidio. La víctima, quien se desempeñaba como comandanta de la Policía de Jiutepec, fue atacada a balazos mientras conducía su vehículo por la colonia Centro de Jiutepec. Básicamente, la ejecutaron en plena calle mientras manejaba, como si ser policía en Morelos viniera con blanco pintado en la espalda.
Las autoridades detallaron que el ataque ocurrió el 24 de junio de 2024. En esa fecha, la agente policial se desplazaba en un automóvil rojo cuando fue interceptada por individuos armados que circulaban en motocicleta. Los agresores dispararon contra ella y huyeron de la escena, de acuerdo con la información recabada durante la investigación ministerial. La detención de Javier «N» se concretó después de varios meses de permanecer prófugo y su posterior ubicación por parte de los agentes, adscritos a la Fiscalía Especializada para la Investigación y Persecución del Delito de Feminicidio. Posteriormente, Javier «N» fue presentado ante el juez que solicitó su captura.
El caso movilizó a las autoridades locales, que iniciaron una investigación exhaustiva para esclarecer el crimen cometido contra la funcionaria. El Ministerio Público especializado presentó los indicios ante la autoridad judicial, lo que permitió que se librara la orden de aprehensión por feminicidio. Cabe señalar que el pasado 20 de marzo fue asesinado Omar Camacho, policía municipal de Huitzilac, al ser atacado con armas de fuego mientras custodiaba un predio asegurado por autoridades federales que era señalado como bodega clandestina de combustible presuntamente robado a ductos de Pemex.
Durante 2026, han sido asesinados nueve policías en el estado de Morelos, entre elementos de corporaciones preventivas y de la Fiscalía General del Estado (FGE). Esta cifra refleja la gravedad de la situación de seguridad a la que se enfrentan los agentes en el ejercicio de sus funciones. Morelos sigue cobrando vidas policiales como si fuera rutina diaria.



