Guillermo Briseño Lobera, titular de la Guardia Nacional, anunció en conferencia matutina con Claudia Sheinbaum que se adoptó dispositivo de seguridad en más de 50 mil kilómetros de carreteras federales para combatir robo a transportistas. El llamado Plan Cero Robo a Carreteras despliega más de 20 mil elementos en tramos de alta incidencia delictiva, particularmente Puebla, Hidalgo, Querétaro y San Luis Potosí, apoyados por personal de la Dirección General de Carreteras. Básicamente, ejército de guardias patrullando autopistas como si fueran videojuego de persecución vehicular versión realidad mexicana.
Briseño Lobera afirmó que en últimos meses se registró reducción y tendencia totalmente a la baja en robo a autotransporte de carga, recuperando bastantes vehículos mediante coordinación con todas agrupaciones del territorio nacional. El titular de GN señaló que se llegó a acuerdos con cámaras del transporte para mantener denuncias y contacto constante con coordinaciones estatales y territoriales, resolviendo de manera puntual incidencias en tramos carreteros. Sobre robo a transporte público, explicó que corresponde a estados y municipios aunque GN está en coordinación con coordinadores estatales.
Hace apenas días, transportistas y agricultores realizaron bloqueos masivos en Morelos, Zacatecas, Tlaxcala, Estado de México, Veracruz, Baja California, Guanajuato, Nayarit, Tamaulipas, Chihuahua y San Luis Potosí. En Sinaloa protestaron en casetas de peaje permitiendo paso sin pagar. Productores agrícolas exigieron mejores precios para maíz y sorgo además de más apoyo a actividades de campo. Transportistas exigieron alto al incremento de combustible y protestaron por inseguridad en carreteras, irónico timing considerando anuncio gubernamental de Plan Cero Robo.
La contradicción es evidente: gobierno celebra reducción de robo carretero mientras sector transportista bloquea carreteras nacionales exigiendo precisamente más seguridad. Plan Cero Robo suena ambicioso en presentación oficial pero realidad en asfalto cuenta historia diferente donde choferes siguen sintiéndose vulnerables ante crimen organizado que opera con impunidad preocupante en rutas estratégicas del país.



