Durante la noche del 15 de abril, policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México desplegaron operativo en Miguel Hidalgo tras reportes de disparos en la colonia Anáhuac. Las autoridades reforzaron patrullajes preventivos y dieron seguimiento a investigaciones para identificar posibles generadores de violencia. En la calle Laguna de Guzmán y Tercera Cerrada de Laguna de Guzmán, los agentes ubicaron a dos hombres en motoneta negra con rojo actuando de forma inusual. Al notar la presencia policial, intentaron ocultar un objeto entre sus ropas y encender la unidad, pero los oficiales cerraron el paso. La revisión preventiva localizó bolsa con aproximadamente un kilogramo de aparente marihuana, arma de fuego corta con seis cartuchos útiles y dos celulares. Los detenidos, de 19 y 25 años, fueron asegurados en el lugar como si estuvieran jugando Grand Theft Auto pero en versión realidad sin trucos de inmortalidad.
Simultáneamente, en esquina de Laguna de Términos y Lago Peypus, colonia Los Peralitos, policías marcaron alto a motociclista azul sin placas que trató de evadir la revisión acelerando. Tras breve persecución, el conductor de 21 años perdió control del vehículo y se impactó contra poste, demostrando que huir en moto sin placas termina mal en la vida real. La revisión encontró arma de fuego corta con diez cartuchos útiles, bolsa con medio kilogramo de aparente marihuana y teléfono móvil. Los tres jóvenes detenidos, Ángel Iván Cruz Mendoza (21), Joaquín Ramírez Colina (25) y Santiago de Jesús Espinosa Aldana (19), fueron informados de sus derechos y puestos a disposición del Ministerio Público junto con motocicletas y objetos asegurados.
Primeras investigaciones indicaron que los arrestados estarían vinculados con disparos ocurridos en calle Lago Zirahuén la misma noche y formarían parte de grupo delictivo dedicado a narcomenudeo, extorsión y homicidio. Según autoridades, los detenidos integrarían célula de «La Unión Tepito», organización que mantiene disputa con otros grupos juveniles por control de venta de droga en la zona. También se les relacionó con exhibición de armas de fuego y elaboración de dosis de narcóticos en redes sociales, porque al parecer subir evidencia criminal a internet es la nueva estrategia de marketing delictivo. Las investigaciones continúan para determinar situación jurídica y posible participación en otros hechos violentos registrados en Miguel Hidalgo.



