
El jueves, el Gobierno de Estados Unidos inició una demanda contra Uber Technologies, alegando que la compañía de viajes compartidos discrimina a los pasajeros con discapacidad.
En el documento legal sometido a un tribunal federal en San Francisco, el Departamento de Justicia sostuvo que los conductores de Uber rechazan de forma sistemática el servicio a individuos con discapacidad, lo que abarca a aquellos que se desplazan con animales de servicio o sillas de ruedas plegables.
Además, el departamento señaló que tanto Uber como sus conductores aplican cargos no autorizados, como tarifas de limpieza relacionadas con animales de servicio y tarifas de cancelación dirigidas a los pasajeros a los que se les niega la atención.
Ciertos conductores además ofenden y degradan a las personas con discapacidad, o desatienden peticiones lógicas, tales como permitir que los pasajeros con dificultades de movimiento ocupen el asiento delantero.
La demanda declaró: «La conducta discriminatoria de Uber ha causado importantes daños económicos, emocionales y físicos a personas con discapacidad». Esta acción legal busca una orden judicial para impedir infracciones a la Ley de Estadounidenses con Discapacidades, modificaciones en las operaciones de Uber, compensación por daños y perjuicios, así como una multa civil.
Uber no contestó de manera inmediata a las peticiones de declaraciones. El Departamento de Justicia no atendió una consulta por datos extra.

