
Casi medio centenar de países miembros de Naciones Unidas expresaron este viernes ante la organización su preocupación por las recientes incursiones de drones rusos en el espacio aéreo de Polonia, de acuerdo con lo informado durante la tarde de ese mismo día por el secretario de Estado polaco, Marcin Bosacki.
Bosacki presentó la declaración conjunta de los Estados denunciantes en una comparecencia previa a una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, dedicada al tema a solicitud del propio Ejecutivo de Polonia, que convocó la sesión y resaltó la participación de Estados Unidos en ella. «Por primera vez durante el mandato de (el presidente estadounidense) Donald Trump, la Administración estadounidense también se ha sumado a esta declaración. Este es un gran éxito para la diplomacia polaca», celebró, al mismo tiempo que aseguró que no existen alicientes comerciales detrás de esta decisión.
«Me parece que cuanto más nos alejamos de la cumbre de Alaska y más escala Putin contra Ucrania, y ahora también contra Polonia, más realista se vuelve la postura de EEUU sobre cuándo y por qué medios se puede obtener un alto el fuego y luego la paz de Putin. Putin solo se doblegará ante la fuerza», argumentó Bosacki en declaraciones recogidas por la prensa del país.
En esta misma línea, la secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, indicó que este hito refleja el «impacto peligroso que tiene este conflicto para la seguridad regional y el riesgo de una escalada mayor», reiterando su llamamiento a un alto el fuego.
Estas declaraciones se produjeron poco después de que el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, insistiera en la tesis de que la incursión de drones rusos del pasado miércoles fue intencionada, en respuesta directa al presidente Trump, quien planteó que «pudo haber sido un error».
Polonia derribó el miércoles varios drones rusos en su espacio aéreo con el apoyo de aviones de otros aliados de la OTAN, en el primer incidente de este tipo desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, desatada en febrero de 2022 por orden del presidente de Rusia, Vladimir Putin.
Tanto Varsovia como sus principales aliados han dado por hecho que Moscú actuó de manera intencionada, pero Trump se desmarcó el jueves en declaraciones a los medios. «De todas formas, no me alegra nada que tenga que ver con toda esa situación. Esperemos que termine», apuntó el inquilino de la Casa Blanca.

