
El domingo, el respaldo hacia la extrema derecha en Alemania creció durante las elecciones locales en el estado con mayor población del país, lo que representa una señal de alerta para la coalición nacional de cuatro meses encabezada por el canciller conservador Friedrich Merz junto a los socialdemócratas, de acuerdo con las proyecciones iniciales.
Las previsiones preliminares de la firma encuestadora infratest dimap, emitidas para el canal de televisión ARD después de concluir la votación para consejos, distritos y alcaldes en el estado occidental de Renania del Norte-Westfalia, indicaron que el apoyo al partido Alternativa para Alemania (AfD) se había multiplicado por más de tres, alcanzando el 16.5% en comparación con 2020. Los conservadores liderados por Merz continuaron como la fuerza principal, obteniendo el 34% de los votos, un nivel similar al de hace cinco años. Por su parte, los socialdemócratas (SPD) descendieron al 22.5% desde el 24.3%, según datos de infratest dimap.
«Observo los resultados de la AfD con gran preocupación. Esto debería hacernos reflexionar porque es un camino que está emergiendo y los demócratas debemos contrarrestarlo», expresó Olaf Lies, primer ministro del SPD del estado de Baja Sajonia, en declaraciones a la televisión ARD.
Renania del Norte-Westfalia alberga casi una cuarta parte de la población de Alemania. Este territorio abarca una extensa área que incluye el Ruhr, el núcleo industrial en decadencia del país que aspira a abandonar la extracción de carbón y la fabricación de acero, extendiéndose hasta urbes como Colonia y Düsseldorf, además de vastas zonas rurales.
Esta elección constituye una prueba inicial para la complicada coalición de Merz con el SPD, la cual, según sus detractores, no está abordando adecuadamente el estancamiento económico ni las inquietudes de los electores respecto a la inmigración. Combatir la inmigración representa una prioridad clave para el partido nacionalista AfD, que busca ampliar su influencia hacia el oeste de Alemania partiendo de sus fortalezas en el este.
El domingo, un sondeo de fin de semana realizado por INSA colocó a los conservadores de Merz en un 25% a escala nacional, lo que implicaba una caída de un punto y los emparejaba con la AfD, mientras que el SPD se ubicaba en tercer puesto con un 14%. «Es un gran éxito para nosotros», manifestó el colíder de la AfD, Tino Chrupalla, a través de la plataforma de redes sociales X. «Somos un partido del pueblo y todos tenemos una gran responsabilidad con Alemania».
La AfD emergió como el segundo partido más grande de Alemania en las elecciones federales de febrero y obtuvo el respaldo del multimillonario tecnológico Elon Musk. En mayo, la agencia alemana de espionaje nacional clasificó a la AfD como organización de extrema derecha, aunque esa determinación permanece suspendida pendiente de una apelación judicial.
Las proyecciones iniciales en Renania del Norte-Westfalia revelaban pérdidas significativas para los Verdes y los Demócratas Libres. Se anticipa que los resultados finales no se conocerán antes del lunes.

