
Una fiscal federal de Estados Unidos que manejó el caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein y de su cómplice Ghislaine Maxwell inició una demanda este lunes después de su despido.
Maurene Comey, hija de un exjefe del FBI que ha criticado al presidente Donald Trump, fue removida de manera repentina en julio de su rol como asistente del fiscal federal en Manhattan.
En la demanda interpuesta en un tribunal federal de Nueva York contra la oficina del presidente y el Departamento de Justicia, Comey afirmó que poseía un historial «ejemplar» y que su despido resultó «ilegal e inconstitucional».
«En verdad, no hay una explicación legítima», indica la demanda. «Los demandados despidieron a Comey única o sustancialmente porque su padre es el exdirector del FBI James B. Comey, o debido a su afiliación política percibida y creencias, o ambas».
Comey, que llevó adelante varios casos significativos a lo largo de sus 10 años en la oficina del fiscal federal, expresó que jamás recibió alguna explicación acerca de su despido.
Después de asumir el cargo en enero, Trump eliminó a funcionarios gubernamentales vistos como desleales y arremetió contra abogados relacionados con casos en su contra.
Comey resultó despedida una semana posterior a que el Departamento de Justicia confirmara la apertura de una investigación penal no especificada en contra de su padre.
El despido se produce además en el contexto de una presión cada vez mayor sobre Trump para que divulgue material de la investigación relacionada con Epstein, quien se suicidó en una prisión de Nueva York en 2019 tras ser acusado de tráfico sexual. rrg

