
El caso de Hernán Bermúdez, exjefe de la policía de Tabasco, continúa expandiéndose mientras se desarrolla el proceso de extradición en Paraguay, donde fue arrestado la semana anterior. Se le señala como supuesto cabecilla de una organización criminal en Tabasco, una actividad que habría llevado a cabo al mismo tiempo que desempeñaba sus funciones policiales. La atención sobre Bermúdez se intensificó en julio, cuando el general Miguel Ángel López, jefe militar del estado, informó que la fiscalía local había emitido múltiples órdenes de captura en su contra. Según López, Bermúdez huyó meses atrás a través de Centroamérica, lo que desató una fuerte controversia política.
Las declaraciones del general López generaron un revuelo considerable, y ahora la Secretaría de la Defensa ha decidido relevarlo de su puesto, aunque no se ha precisado cuál será su siguiente destino. La noticia de su salida se conoció el martes por la tarde, en un momento en que el país aún se recuperaba de las celebraciones patrias. Rápidamente surgieron especulaciones sobre las razones de su relevo, vinculándolo a la forma en que divulgó los procesos contra Bermúdez, quien fue nombrado jefe de la policía de Tabasco en 2019 por el entonces gobernador, Adán Augusto López, una figura relevante en Morena.
Este miércoles, la presidenta, Claudia Sheinbaum, aclaró que no se trata de una sanción. “No está relacionado. Forma parte de los cambios habituales que realiza la secretaría, considerando tanto el desempeño de un elemento como los relevos periódicos de generales o responsables de una región o zona militar”, afirmó. López, general de brigada, había asumido el mando de la 30ª Zona Militar en febrero, con apenas seis meses en el cargo. Entre las posibilidades para su futuro se menciona la comandancia de la VII Región Militar, que incluye Chiapas y Tabasco y tiene mayor rango que la 30ª Zona. Sin embargo, el general Alejandro Vargas, actual titular de esa región, también asumió el puesto a inicios de año, por lo que el destino de López podría ser otra área, algo que aún no se define.
Fuentes consultadas por EL PAÍS indican que los cambios en el mando de zonas o regiones militares suelen ocurrir cada dos años como máximo. “En lugares con conflictos, se sugiere realizar rotaciones o descansos cada seis meses. Desafortunadamente, en México, casi todos los estados enfrentan esta realidad”, señaló una fuente. En Tabasco, la situación de seguridad ha sido complicada durante años. Durante la administración de Adán Augusto López, entre 2018 y 2021, los homicidios se incrementaron. En 2021, López dejó el cargo de gobernador para asumir la Secretaría de Gobernación federal, por solicitud del presidente, Andrés Manuel López Obrador. Posteriormente, con Carlos Merino como gobernador interino, la inseguridad empeoró en los tres años siguientes.
Grupos del crimen organizado tomaron control de actividades ilícitas como el narcomenudeo y el huachicol, destacando el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Más tarde, surgieron conflictos entre estas organizaciones, y nació La Barredora, grupo que presuntamente lideró Bermúdez. La salida del comandante H de la policía estatal en 2024, su captura y la detención de colaboradores como Ulises Pinto parecen haber frenado la escalada de violencia. En agosto, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reportó una disminución del 48% en los asesinatos entre febrero y julio.

