
Este jueves, Hernán Bermúdez arribó a México luego de ser expulsado de Paraguay el día anterior. Quien fuera jefe de policía de Tabasco entre 2019 y 2024, y es acusado de encabezar una organización criminal mientras desempeñaba su cargo, ingresó al país por Chiapas y posteriormente fue trasladado al penal del Altiplano, en el centro de México. Según reportes de medios locales, la Fiscalía General de la República (FGR) habría conseguido recientemente órdenes de aprehensión en su contra por delincuencia organizada, aunque la institución no ha confirmado esta información. Hasta el momento, los únicos procedimientos contra el exjefe de policía eran de carácter local en Tabasco.
Los acontecimientos se han desarrollado con celeridad desde el pasado fin de semana. Bermúdez fue detenido el viernes en Paraguay, donde el sábado se inició un proceso de extradición que fue suspendido por las autoridades paraguayas, optando por su expulsión. Esto ocurrió tras la decisión del Gobierno de México de desistir del proceso, según explicó este jueves Manuel Doldán, fiscal de Asuntos Internacionales de Paraguay. El exfuncionario salió de Asunción la noche del miércoles, hizo escala en Colombia durante la madrugada y llegó a México en un avión de la FGR a lo largo de la mañana de este jueves.
Bermúdez, conocido como el Comandante H y buscado en México por presuntamente liderar el grupo La Barredora, vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), había rechazado someterse a la extradición. Doldán señaló que, ante esta situación, se recurrió a “mecanismos alternativos”, como la aplicación de leyes migratorias debido a su estatus irregular y los riesgos que representaba para la soberanía y el orden público en Paraguay. La presidenta, Claudia Sheinbaum, aclaró este jueves que la extradición no fue necesaria, ya que Bermúdez ingresó ilegalmente a Paraguay y cometió diversos delitos, lo que llevó a las autoridades de ese país a expulsarlo.
Durante su declaración, Sheinbaum fue cuestionada sobre el senador Adán Augusto López, quien era gobernador de Tabasco en 2019, cuando Bermúdez asumió la jefatura de policía. Documentos de inteligencia de la Secretaría de la Defensa Nacional ubican al Comandante H en estructuras criminales desde ese año. López, quien posteriormente ocupó la Secretaría de Gobernación y compitió por la candidatura presidencial de Morena, ha negado desde julio, cuando estalló el escándalo, cualquier relación con las actividades de Bermúdez y se ha dicho dispuesto a declarar ante las autoridades. La presidenta afirmó que la investigación debe continuar su curso y destacó que López ha expresado su voluntad de colaborar si es requerido.
Sheinbaum también abordó el contexto del caso, cuestionando cómo un personaje como Bermúdez, que ocupó un puesto de seguridad, terminó involucrado en actividades ilícitas. “¿Cómo fue que este personaje, que fue secretario de seguridad, se fue descomponiendo? ¿Y en qué momento se dan cuenta de que no cumple con sus funciones y que pudiera estar vinculado con un grupo delictivo? Pues con el presidente [Andrés Manuel] López Obrador. Todavía no entrábamos nosotros”, señaló. La mandataria insistió en la transparencia del proceso, asegurando que se revelará toda la información sobre cómo Bermúdez se relacionó con el crimen y cómo, al tenerse datos al respecto, se solicitó su destitución.
Además, aclaró que la destitución de Bermúdez ocurrió bajo el mandato del gobernador interino Carlos Merino, cuando Adán Augusto López ya era secretario de Gobernación. Sobre las exigencias de renuncia de López, Sheinbaum fue enfática: “Esto de que Adán tiene que renunciar hoy, no. A ver qué dicen las investigaciones. Nosotros no vamos a esconder o defender a nadie, si resulta que hay pruebas de que es culpable, bien. Pero no nos parece este juicio de los grandes medios de comunicación. O la oposición”, concluyó.

