
Este viernes, la Unión Europea (UE) presentó una propuesta para vetar la adquisición de gas licuado procedente de Rusia un año antes de lo inicialmente planeado. Esta medida forma parte de un nuevo conjunto de sanciones relacionadas con el conflicto en Ucrania y busca satisfacer al presidente estadounidense Donald Trump.
La iniciativa de la Comisión Europea dirigida a los Estados miembros de la UE apunta a suprimir de forma progresiva las adquisiciones de gas natural licuado (GNL) ruso, estableciendo como fecha tope el 1 de enero de 2027, lo que representa un adelanto de un año respecto al cronograma anterior. «La economía de guerra de Rusia se sostiene con los ingresos provenientes de los combustibles fósiles. Queremos reducir esos ingresos. Por eso estamos prohibiendo las importaciones de GNL ruso a los mercados europeos,» expresó la presidenta de la comisión, Ursula von der Leyen.
Esta sugerencia surge en un contexto donde Estados Unidos insta al grupo europeo a cesar las compras de combustibles rusos, al tiempo que la UE procura persuadir a Trump de asumir una posición más dura frente a Moscú debido a su invasión de Ucrania. Trump no ha ejercido mayor presión sobre el presidente ruso Vladimir Putin en relación con Ucrania, aunque la semana pasada indicó que estaba preparado para hacerlo si los aliados suspenden las compras de petróleo ruso y aplican aranceles a China.
La UE, compuesta por 27 naciones, ya ha vetado casi la totalidad de las importaciones de petróleo ruso a través de sanciones anteriores, y en la actualidad adquiere de ese país solo el 2% del crudo que utiliza, en contraste con el 29% registrado en 2021. Los únicos Estados miembros de la UE que continúan comprando petróleo ruso son Hungría y Eslovaquia, ambos con vínculos estrechos con Moscú y con Trump.
Von der Leyen no aludió al petróleo al dar a conocer el décimonoveno paquete de sanciones contra Moscú desde el comienzo de la guerra en Ucrania en 2022. No obstante, la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, señaló que la nueva iniciativa pretende anticipar en 12 meses la prohibición de las importaciones de GNL. El esquema previo contemplaba finalizar dichas importaciones el 1 de enero de 2028. «Moscú piensa que puede mantener su guerra. Nos vamos a asegurar de que pague el precio por ello», añadió Kallas.
Pese a los intentos sostenidos durante varias décadas para disminuir la dependencia del gas ruso, en 2024 la UE importó de ese país el 19% del gas que consume, comparado con el 45% que se registraba antes del estallido del conflicto. Estados Unidos representa el principal suministrador de GNL para la UE y le proporciona el 45% del combustible que los países del bloque utilizan.

