
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés), dependiente del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, señaló a la diputada federal de Morena, Hilda Brown Figueredo, junto con otras cuatro personas y 15 empresas en México, como parte de una red vinculada a la facción del Cártel de Sinaloa conocida como Los Mayos. Hilda Brown Figueredo es actualmente diputada federal por mayoría relativa en el distrito nueve. Entre los años 2021 y 2024 ocupó el cargo de presidenta municipal de Playas de Rosarito, y previamente fue coordinadora regional del Censo del Bienestar en Tecate y Rosarito, además de coordinadora estatal de afiliación de Morena, promotora del voto en la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador, y coordinadora de diversas iniciativas del partido, como la consulta nacional sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional para la Ciudad de México y el grupo “Todos con Andrés Manuel”.
La diputada Brown Figueredo negó cualquier conexión con actividades delictivas y calificó las acusaciones como infundadas. En su cuenta oficial de Facebook, expresó: “Amigas, amigos, a los que tienen confianza en mí, ustedes son testigos de cómo hemos luchado juntos por la transformación, contra la corrupción. Mi compromiso siempre ha sido con el movimiento; seguramente como consecuencia de esta lucha soy objeto de una infamia que pretende desacreditarme”.
De acuerdo con la OFAC, Hilda Brown Figueredo, junto a Mario Alberto Herrera Sánchez, Karlo Omar Herrera Sánchez, Jesús González Lomelí y Candelario Arcega Aguirre, fueron identificados como objetivos en México bajo las Órdenes Ejecutivas 14059 y 13224, por supuestamente actuar en representación del Cártel de Sinaloa, ya sea de forma directa o indirecta. La dependencia estadounidense señala que Los Mayos dominan amplias zonas del norte de Baja California, liderados por Alfonso Arzate García y René Arzate García, conocidos como los hermanos Arzate, quienes controlan áreas como el municipio costero de Rosarito.
El informe de la OFAC también indica que los hermanos Arzate han aprovechado la influencia política de González y de Candelario Arcega Aguirre, otro operador ligado al Cártel de Sinaloa, para ejercer poder y corrupción sobre el gobierno municipal de Rosarito, particularmente durante la gestión de la ex presidenta municipal Hilda Araceli Brown Figueredo. Se menciona que Arcega mantiene una relación cercana con Brown, lo que le permitió influir en el gobierno local y designar a personas de su confianza en posiciones clave dentro de la administración de Rosarito.
Durante el periodo en que Brown fue presidenta municipal de Rosarito, según el comunicado, González y Arcega actuaron como enlaces entre ella y los hermanos Arzate, asociados a Los Mayos. Juntos, habrían gestionado cobros de extorsión para los Arzate, facilitado sus operaciones y garantizado la protección de sus actividades ilícitas por parte del Departamento de Seguridad Pública en Rosarito.

