
Desde Nueva York, México reafirmó su determinación de guiar la acción pública bajo los principios del Humanismo mexicano, un enfoque que sitúa a la persona como prioridad y ve la democracia como un compromiso constante con la dignidad, la igualdad y la justicia social, según afirmó el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente. Durante su participación en el evento “En defensa de la democracia, luchando contra extremismos”, organizado por los presidentes de Chile, Brasil, Colombia, España y Uruguay, en el marco del 80º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el canciller resaltó que la democracia debe entenderse como el poder que surge del pueblo, un medio para lograr justicia social y un garante del respeto a la dignidad humana.
“Si concebimos la democracia como un instrumento para que las mayorías se expresen y participen activamente en la vida pública, entonces conquistaremos tanto las urnas como las calles”, señaló De la Fuente, enfatizando la importancia de salvaguardar los espacios cívicos y asegurar los derechos políticos, sociales, económicos, culturales y ambientales. En el plano internacional, advirtió que no se puede construir una comunidad global más democrática sin un multilateralismo fuerte. En este contexto, recordó que México ha rechazado durante 80 años el derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, considerándolo una barrera para el pleno ejercicio de la democracia.
Sobre la migración, De la Fuente calificó como inaceptable su criminalización. “Los migrantes tienen derechos, y las democracias deben protegerlos, al igual que la diplomacia y el multilateralismo”, afirmó. Finalmente, insistió en que los pueblos merecen un futuro más digno, algo que solo las democracias libres de extremismos pueden garantizar.

