
El presidente Donald Trump anunció el lunes que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dio su respaldo a una iniciativa de paz para Gaza impulsada por Estados Unidos, con el objetivo de poner fin a un conflicto de casi dos años en el territorio palestino. Este plan incluye un cese al fuego, la liberación de rehenes en poder de Hamás y otros puntos clave. Durante una conferencia de prensa junto a Netanyahu, Trump afirmó que están “muy cerca” de lograr un acuerdo de paz largamente esperado y expresó su esperanza de que los miembros de Hamás también acepten los términos.
La Casa Blanca dio a conocer el esquema de 20 puntos propuesto por Trump, que contempla un alto el fuego, un intercambio de rehenes de Hamás por prisioneros palestinos detenidos por Israel, una retirada progresiva de las fuerzas israelíes de Gaza, el desarme de Hamás y la creación de un gobierno transitorio bajo supervisión internacional. Trump agradeció a Netanyahu por sumarse al plan y por su confianza en que, mediante la colaboración, se puede detener la violencia y el sufrimiento que han persistido durante años, décadas e incluso siglos, abriendo un nuevo camino hacia la seguridad, la paz y la prosperidad en la región.
Esta es la cuarta visita de Netanyahu a la Casa Blanca desde que Trump asumió nuevamente el poder en enero. El líder israelí buscaba fortalecer la relación más crucial para su nación, especialmente tras el reconocimiento formal de un Estado palestino por parte de varios líderes occidentales la semana anterior, un gesto que tanto Estados Unidos como Israel consideran un desafío. Trump, quien condenó esas acciones por percibirlas como un beneficio para Hamás, insistió en obtener el apoyo de Netanyahu, a pesar de las reservas de Israel sobre ciertos aspectos del acuerdo.
El esfuerzo diplomático de Trump, quien durante su campaña presidencial de 2024 prometió resolver rápidamente el conflicto, ha reiterado en varias ocasiones que un pacto de paz está próximo, aunque aún no se ha concretado. La falta de participación de Hamás en las negociaciones genera incertidumbre sobre el éxito de esta nueva propuesta. Washington compartió su plan con países árabes y musulmanes en la Asamblea General de la ONU la semana pasada, y el lunes Trump se enfocó en reducir las diferencias pendientes con Netanyahu.
Mientras tanto, tanques israelíes avanzaron hacia el centro de la ciudad de Gaza el mismo lunes. Israel ha iniciado este mes una de las ofensivas más intensas del conflicto, y Netanyahu ha declarado que su meta es eliminar a Hamás de sus últimos bastiones. El conflicto ha devastado gran parte de Gaza y desatado una severa crisis humanitaria. Al llegar a la Casa Blanca en limusina, Netanyahu fue recibido por Trump con un cordial apretón de manos, un contraste notable con la fría acogida que enfrentó el viernes en la Asamblea General de la ONU, donde numerosos delegados abandonaron el salón en protesta durante su discurso.
Intentos previos de alto al fuego promovidos por Estados Unidos no prosperaron al no lograr superar las discrepancias entre Israel y Hamás. Netanyahu ha insistido en que continuará la lucha hasta que Hamás sea completamente erradicado.

