
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, afirmó este lunes que la intensa inundación ocurrida el 27 de septiembre se debió a una lluvia histórica y no a una falta de mantenimiento en el sistema hídrico, como señala la oposición. Según la mandataria, en pocas horas cayeron 91 milímetros de precipitación, equivalentes a 31 millones de metros cúbicos de agua, comparable a unas 12,000 albercas olímpicas, siendo el registro más alto en más de 30 años.
El Gobierno capitalino informó que las alcaldías más afectadas fueron Iztapalapa y Tláhuac, con al menos 2,000 viviendas dañadas. Entre las colonias más impactadas están Ejército de Oriente zona Peñón, Desarrollo Urbano Quetzalcóatl, La Colmena, Pueblo de Santa María Aztahuacán, Unidad Vicente Guerrero, Ejidos de Santa María y Colonia San José, en Tláhuac. Brugada desmintió que la situación sea resultado de descuido en la infraestructura hídrica, explicando que Iztapalapa enfrenta un hundimiento diferencial dos veces mayor al del resto de la ciudad, lo que genera fisuras y requiere renovar obras cada tres o cuatro años. “Esta es la inundación más severa de la temporada, acorde con la cantidad de lluvia que cayó”, aseguró.
La jefa de Gobierno destacó que el operativo Tlaloque logró drenar hasta el 90% del agua acumulada en menos de 24 horas y que se mantienen 16 centros de mando para tareas de limpieza y distribución de alimentos en áreas críticas. El secretario de Gestión Integral del Agua, José Mario Esparza, agregó que la tormenta triplicó el nivel que suele causar problemas y que se realizan trabajos de desazolve, limpieza e inspección de colectores para prevenir más incidentes.
Brugada también anunció un plan coordinado con el Estado de México y la Conagua, que contempla la creación de un gran conector en la Zona Oriente, la rehabilitación de vasos reguladores y nuevos colectores para gestionar el agua pluvial. Además, mencionó proyectos como el vaso regulador de Ermita-Iztapalapa y un programa de acupuntura hídrica para recargar el acuífero. “No dejaremos solas a las familias afectadas, tenemos un plan definido para reducir inundaciones”, afirmó tras un encuentro con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien comprometió apoyo federal.

