
La víctima mortal del ataque perpetrado por un tirador en un centro de detención en Texas, al sur de Estados Unidos, el pasado miércoles, fue identificada como Norlan Guzmán Fuentes, un salvadoreño de 37 años. Según informó el lunes el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), Guzmán había sido arrestado ese mismo día en Dallas, lugar donde ocurrió el tiroteo. «Guzmán fue aprehendido en cumplimiento de una orden de detención» y trasladado a un centro de ICE en Dallas el 24 de septiembre, señaló la agencia en un comunicado. «Al llegar, se encontraron con un tirador que atacaba a los agentes», añadió. «Lamentablemente, Guzmán fue una de las víctimas de este trágico incidente que resultó en su muerte», precisó ICE, confirmando que los representantes consulares de El Salvador fueron notificados.
Aunque ICE indicó que Guzmán tenía antecedentes penales por agresión, asalto con arma letal, conducción bajo los efectos del alcohol y daño a la propiedad, también reconoció que los cargos por agresión y asalto habían sido retirados o desestimados. El ataque fue llevado a cabo por un francotirador que disparó desde una azotea cercana, causando la muerte de Guzmán e hiriendo de gravedad a otras dos personas, una de ellas de nacionalidad mexicana. Ningún agente resultó herido. El responsable, identificado como Joshua Jahn, un estadounidense de 29 años, se quitó la vida en el lugar, según informaron las autoridades.
La fiscalía señaló que el objetivo de Jahn era «aterrorizar» a los agentes federales de ICE, la agencia principal encargada de cumplir la promesa del presidente Donald Trump de detener y deportar a millones de migrantes indocumentados. Nancy Larson, fiscal federal interina para el Distrito Norte de Texas, afirmó que se halló evidencia de las motivaciones de Jahn, destacando la «trágica ironía» de que las víctimas fueron detenidos y no agentes. El FBI compartió en X, el día del ataque, una imagen de balas sin disparar dejadas por Jahn, una de las cuales tenía inscrito «ANTI-ICE».
El rol de ICE en la política migratoria de Trump ha sido objeto de duras críticas por parte de la oposición demócrata y sectores de izquierda, debido al uso de agentes armados y enmascarados en redadas públicas contra migrantes indocumentados. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reportó que los ataques contra ICE han aumentado un 1000% desde el inicio de estas redadas, al comienzo del segundo mandato de Trump. Por su parte, Trump atribuyó el incidente en Dallas a la retórica de los «Demócratas de la Izquierda Radical» dirigida contra ICE.

