
En Estados Unidos, asociaciones de controladores de tráfico aéreo y de empresas del sector aeronáutico emitieron el miércoles una advertencia sobre los riesgos para la seguridad y los posibles retrasos en los vuelos debido al bloqueo presupuestario del gobierno federal. Hicieron un llamado urgente al Congreso para que solucione esta crisis de manera inmediata. Desde la medianoche del martes, el país entró en un cierre administrativo parcial por falta de fondos, lo que ha resultado en la suspensión temporal de numerosos empleados en diversos sectores.
Aunque funciones esenciales como la seguridad aérea siguen activas, enfrentan importantes dificultades. Según el plan operativo del Departamento de Transporte (DOT), alrededor de 13,300 controladores de tráfico aéreo y miles de otros trabajadores clave en seguridad deben continuar sus labores sin percibir su salario. Nick Daniel, presidente de la Asociación Nacional de Controladores de Tráfico Aéreo (NATCA, por sus siglas en inglés), señaló: «El Congreso debe restaurar la financiación federal para garantizar que la seguridad y la eficiencia de nuestro sistema nacional del espacio aéreo no se vean afectadas».
La NATCA también reportó que 2,350 profesionales de la aviación de su organización han sido suspendidos temporalmente, incluyendo ingenieros de certificación de aeronaves e ingenieros aeroespaciales. En total, la Administración Federal de Aviación ha dejado en pausa a más de 11,300 de sus 44,800 empleados. Esto impacta actividades como la creación de normativas de aviación, el análisis del desempeño del tráfico aéreo, la planificación de inversiones y las auditorías financieras.
Por su parte, Airlines for America, que agrupa a las principales aerolíneas de Estados Unidos, instó a los líderes del Congreso a actuar con prontitud para resolver el problema. «Cuando los empleados federales responsables de gestionar el tráfico aéreo, inspeccionar aeronaves y proteger nuestro sistema de aviación están suspendidos o trabajan sin salario, toda la industria y millones de estadounidenses sienten las consecuencias», afirmó esta organización comercial.

