
Durante el fin de semana, una manifestación en apoyo a la causa palestina en la capital suiza, Berna, derivó en violentos enfrentamientos que dejaron un saldo de 18 agentes de seguridad y dos manifestantes heridos, además de significativos daños materiales, según informó la policía el domingo. La protesta, que tuvo lugar el sábado por la tarde y no contaba con autorización oficial, reunió a más de 5,000 participantes.
Un grupo considerable de manifestantes, muchos de ellos encapuchados y vestidos de negro, protagonizaron choques con las fuerzas del orden. Según un comunicado de la policía de Berna, la marcha se salió de control y resultó en actos de vandalismo contra propiedades. En total, 536 personas fueron detenidas durante los disturbios. Los agentes fueron atacados en varias ocasiones con objetos peligrosos, incluyendo herramientas de construcción, piedras, botellas y extintores, entre otros elementos, detalló el informe policial.
En respuesta, las autoridades recurrieron a medidas de contención como cañones de agua, gases lacrimógenos, balas de goma y porras para dispersar a la multitud. De los 18 policías heridos, cuatro requirieron hospitalización. Además, los daños materiales fueron calificados como «importantes», incluyendo vitrinas y cajeros automáticos destruidos, fachadas pintadas o deterioradas, y nueve vehículos policiales gravemente dañados o vandalizados con pintura. La policía estimó que el costo total de los perjuicios asciende a varios millones de francos suizos, una cifra casi equivalente en euros y dólares.
En un país conocido por su tranquilidad como Suiza, la intensidad de la violencia durante esta manifestación ha generado sorpresa entre la población y las autoridades.

