
La Unión Europea ha decidido este lunes prolongar por un año adicional las sanciones relacionadas con la proliferación y el uso de armas químicas, las cuales afectan actualmente a 25 individuos y tres organizaciones. Siguiendo la normativa habitual del sistema de sanciones europeo, tanto las personas como las entidades incluidas en esta lista enfrentan la congelación de sus activos y la prohibición de recibir fondos, recursos económicos o activos financieros. Además, se les prohíbe ingresar al territorio de la UE.
Este esquema de sanciones fue implementado en 2018 como una reacción de la UE al empleo de armas químicas durante el conflicto en Siria. Desde entonces, ha aplicado restricciones a agentes rusos vinculados con el envenenamiento de opositores. Entre los casos destacados, se encuentran las medidas contra responsables del ataque a Sergei Skripal en Salisbury y contra el fallecido Alexei Navalni, ambos agredidos con el agente nervioso Novichok.
Los 27 países miembros de la UE sostienen que el propósito de estas sanciones es reforzar los esfuerzos del bloque en la batalla contra la proliferación y el uso de armas químicas. Asimismo, buscan respaldar la implementación de la Convención sobre la Prohibición del Desarrollo, la Producción, el Almacenamiento y el Empleo de Armas Químicas y sobre su Destrucción, reafirmando su compromiso con este objetivo internacional.

