
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó que el gobierno federal cuenta con hasta 16,000 millones de pesos para hacer frente a desastres naturales durante este año. En su conferencia matutina, aclaró que, aunque el Fonden (Fondo de Desastres Naturales) ya no opera como fideicomiso, el presupuesto federal incluye una partida específica para estas emergencias. “El Fonden no existe como fideicomiso, pero hay un monto asignado para los apoyos necesarios en estas situaciones. Este año, esa partida asciende a 19,000 millones de pesos; hasta ahora, se han utilizado cerca de 3,000 millones, principalmente por los distintos episodios que hemos tenido, principalmente en Guerrero y Oaxaca, con el huracán Erick. Hay recursos suficientes y no se escatimará en ello”, afirmó ayer al responder sobre la posibilidad de ampliar el presupuesto para dependencias que atienden a los cinco estados (Veracruz, Puebla, Querétaro, San Luis Potosí e Hidalgo) afectados por las recientes inundaciones.
Sheinbaum también señaló que, hasta el 13 de octubre, se registraban más de 100,000 viviendas dañadas por las intensas lluvias, y la Comisión Federal de Electricidad reportó un restablecimiento del servicio del 80% en las zonas impactadas. Sobre la prevención del desastre, la presidenta indicó que no hubo evidencia científica que anticipara la magnitud de las precipitaciones. En cuanto a las víctimas, hasta el cierre de esta edición, las autoridades federales reportaron 64 personas fallecidas y 65 desaparecidas por las lluvias ocurridas entre el 6 y el 9 de octubre. Veracruz lidera la lista con 29 decesos, seguido de Hidalgo con 21 y Puebla con 13. Querétaro reportó al menos un fallecimiento, mientras que en San Luis Potosí no se han registrado muertes.
Ayer, la jefa del Ejecutivo federal prosiguió con sus visitas a las áreas afectadas en el centro del país, recorriendo comunidades en Querétaro e Hidalgo para supervisar la reapertura de caminos, las tareas de rescate y la entrega de ayuda humanitaria. “Quiero que el pueblo de México sepa que estamos dando todo por apoyar a la gente de Veracruz, Hidalgo, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí. No escatimamos esfuerzos ni recursos; estamos en el terreno y no dejaremos a nadie desprotegido”, expresó en redes sociales. Más tarde, en Pachuca, Hidalgo, acompañada del gobernador Julio Menchaca Salazar, visitó el Centro de Acopio del aeropuerto Juan Guillermo Villasana, punto clave del puente aéreo que distribuye alimentos, medicinas y personal de apoyo a las comunidades más afectadas. Ese mismo día comenzó oficialmente el censo de damnificados, y en la conferencia matutina se anunció un apoyo económico, sin detallar la cantidad, junto con un paquete de electrodomésticos para los afectados.
Por otro lado, se dio a conocer que se destinará un fondo local de 200 millones de pesos para reparar los daños en municipios de la Sierra Norte, y de ser necesario, se asignarán más recursos, según informó el gobernador Alejandro Armenta Mier. Detalló que, en conjunto con el gobierno federal, están evaluando los daños en 38 municipios de las Sierras Negra, Norte y Nororiental, como Huauchinango, Pahuatlán, Pantepec, Ayotoxco, Camocuautla, Chilchotla, Chiautla de Tapia, Chiconcuautla, Coyomeapan, Eloxochitlán, Francisco Z. Mena, Huehuetla y Hueytamalco, donde más de 30,000 personas han perdido sus hogares o bienes. Armenta mencionó que el censo determinará si el fondo de contingencias es suficiente, aunque anticipó que probablemente no lo será y que tomará tiempo precisar los daños.
El gobernador también advirtió que la gravedad de la situación obligará a reubicar a familias que viven en zonas de alto riesgo, donde el terreno ha quedado dañado y no es seguro regresar. A través de la Comisión Nacional de la Vivienda (Conavi), se diseñará un plan de reubicación para garantizar espacios seguros, ya que muchas familias habitaban en laderas de barrancas. Señaló que en los 38 municipios afectados existen áreas peligrosas no identificadas debido a la falta de actualización de los Atlas de Riesgo en la última década. Armenta subrayó que la prioridad es completar el censo lo antes posible para asistir a los damnificados, muchos de los cuales están en albergues y no podrán volver a sus casas. Con el apoyo de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, aseguró que acelerarán la reconstrucción, aunque pidió a las familias afectadas “un poco de paciencia” para avanzar. Finalmente, reafirmó que el gobierno estatal no abandonará a los damnificados, quienes han perdido todo su patrimonio en una tragedia comparable a la de Teziutlán en los años 90, cuando un alud sepultó a una comunidad.

