
Este martes, Hamás trabaja por recuperar el control en las áreas de Gaza de las que se retiró el ejército israelí, mientras se preparan nuevas negociaciones sobre un plan impulsado por Estados Unidos que busca apartar al movimiento islamista del gobierno del territorio. En su canal de televisión, Hamás difundió imágenes que muestran la ejecución pública de ocho personas acusadas de colaborar con Israel, tras la salida de las fuerzas israelíes luego de dos años de conflicto. Aunque la autenticidad, fecha y lugar del video no han sido verificados de inmediato por la AFP, en él se observa a combatientes de Hamás ejecutando a ocho hombres con los ojos vendados, atados y de rodillas en plena calle. Desde la entrada en vigor del alto al fuego el pasado viernes, periodistas de la AFP han notado la presencia de miembros encapuchados de las fuerzas de seguridad de Hamás en mercados y vías de varias ciudades de la Franja de Gaza.
El acuerdo de cese al fuego permitió la liberación de 20 rehenes vivos el lunes, quienes estaban cautivos en Gaza desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. A cambio, 1,968 palestinos detenidos en Israel fueron excarcelados. Además, Hamás entregó ese mismo día los cuerpos de cuatro rehenes fallecidos, y el ejército israelí informó por la noche del martes que la Cruz Roja recibió los restos de otros cuatro. Por otro lado, el hospital Nasser en Jan Yunis, al sur de la franja, confirmó la llegada de los restos de 45 palestinos entregados por Israel bajo el marco del acuerdo.
Testigos reportaron intensos enfrentamientos este martes en el barrio de Shujaiya, en Ciudad de Gaza, entre una unidad afiliada a Hamás y clanes o bandas armadas, algunas de las cuales, según ellos, contarían con respaldo israelí. Mohamed, un residente que prefirió no revelar su nombre completo, relató a la AFP que durante varias horas de la mañana hubo choques entre las fuerzas de seguridad de Hamás y miembros de la familia Hilles, con disparos y explosiones, y que las fuerzas detuvieron a algunos involucrados. “Los apoyamos”, afirmó. Estos combates ocurrieron cerca de la “Línea Amarilla”, una zona tras la cual las unidades israelíes aún controlan cerca de la mitad del territorio.
Una fuente de seguridad palestina en Gaza informó a la AFP que una unidad recién formada de Hamás, conocida como “Fuerza de Disuasión”, realiza operaciones para garantizar la estabilidad y seguridad. Por su parte, la Defensa Civil de Gaza, que opera bajo la autoridad de Hamás, reportó la muerte de seis personas en dos incidentes por disparos israelíes este martes. El ejército israelí señaló que abrió fuego contra “sospechosos” que se aproximaron a sus fuerzas tras cruzar la “Línea Amarilla” y, en otro caso, contra un grupo de civiles considerados una “amenaza inmediata” para las tropas.
Hamás ha dominado Gaza desde 2007, cuando venció a su rival Fatah en enfrentamientos armados. El plan para Gaza del presidente Donald Trump estipula que los miembros de Hamás que acepten “deponer las armas” recibirán amnistía. Este documento, avalado el lunes por potencias mundiales en una cumbre en Egipto liderada por Trump, también determina que Hamás abandonará el gobierno. Trump advirtió este martes que, si la milicia no entrega sus armas, serán desarmados por la fuerza, posiblemente de manera violenta. “Si ellos no se desarman, los desarmaremos nosotros. Y eso sucederá rápidamente y, quizás, violentamente”, afirmó.
Para muchos palestinos que este martes intentaban reconstruir sus vidas entre escombros, la presencia de los milicianos de Hamás resulta reconfortante. Abu Fadi al Banna, de 34 años, en Deir al Balah, expresó que tras el despliegue de la policía empezaron a sentirse seguros: “Organizan el tráfico y despejan los mercados, nos sentimos protegidos de matones y ladrones”. Hamdiya Shamiya, de 40 años, quien tuvo que abandonar su hogar en el norte por los combates y refugiarse en Jan Yunis, señaló: “Gracias a Dios la guerra terminó finalmente. Podemos respirar un poco”.

