
La violencia desatada por las pandillas en Haití ha llevado a un récord histórico de desplazados, con 1.4 millones de personas forzadas a abandonar sus hogares, según informó el miércoles la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Este número, que incluye a más de la mitad de niños y mujeres, refleja un incremento del 36% desde finales de 2024 y constituye «el más alto jamás registrado en el país», de acuerdo con un comunicado de la agencia de la ONU.
Grégoire Goodstein, jefe de misión de la OIM en Haití, destacó la urgencia de actuar ante la magnitud de esta crisis, afirmando que «la gravedad de esta situación demanda una respuesta más fuerte y continuada». También hizo un llamado a la comunidad internacional para que respalde con mayor compromiso la generosidad de las comunidades haitianas que han abierto sus puertas a los desplazados. Haití, la nación más pobre de América, enfrenta desde hace años una violencia extrema por parte de bandas criminales que perpetran asesinatos, violaciones, robos y secuestros, en medio de una persistente inestabilidad política.
La situación se ha agravado desde inicios de 2024, cuando las pandillas forzaron la renuncia del entonces primer ministro Ariel Henry. Actualmente, el país, que no ha tenido elecciones desde 2016, es dirigido por un Consejo Presidencial de transición. Aunque las pandillas dominan casi por completo la capital, la OIM advirtió que la crisis se ha extendido a otras regiones. El 64% de los desplazamientos recientes ocurrió fuera de Puerto Príncipe, especialmente en los departamentos de Central y Artibonito, donde los ataques de grupos armados han aumentado en 2025. Además, los centros de acogida están saturados, y la expulsión de más de 207,000 haitianos desde República Dominicana a principios de este año ha empeorado aún más las condiciones.

