
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó este lunes su optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo comercial equitativo con el presidente chino, Xi Jinping, mientras minimizó los riesgos de un conflicto entre las dos potencias por la situación de Taiwán. Durante una interacción con la prensa, Trump indicó que no cree que China tenga intenciones de invadir Taiwán, aunque admitió que espera que este tema forme parte de las discusiones en un encuentro programado con Xi en una conferencia económica en Corea del Sur la próxima semana.
Las tensiones comerciales entre las dos economías más grandes del mundo, Estados Unidos y China, persisten sin resolución. Las diferencias en temas como aranceles, tecnología y acceso a mercados siguen vigentes a pocos días de la reunión. Trump hizo estas declaraciones antes de sostener conversaciones en la Casa Blanca con el primer ministro de Australia, Anthony Albanese. Sus comentarios sobre Taiwán tocan uno de los puntos más sensibles en la relación bilateral, ya que Pekín ha instado en repetidas ocasiones a Washington a ajustar su discurso respecto a la independencia de la isla.
En el contexto de su compromiso con acelerar la entrega de submarinos nucleares a Australia, se le cuestionó a Trump si las acciones de Estados Unidos en la región del Indo-Pacífico funcionan como un freno suficiente para disuadir a Xi de una posible invasión a Taiwán. “Pienso que estaremos bien con China. No creo que quieran hacerlo”, afirmó, destacando a continuación la superioridad y potencia del ejército estadounidense. “Tenemos lo mejor de todo y nadie se atreverá a desafiar eso. Creo que lograremos un acuerdo comercial muy sólido y ambos estaremos satisfechos”, agregó.
Cuando un periodista le preguntó si Estados Unidos podría reconsiderar su posición sobre la independencia de Taiwán para facilitar un pacto comercial con China, Trump respondió que abordarán diversos temas en la reunión, incluyendo probablemente ese, aunque evitó entrar en detalles por el momento. Pekín ha intensificado sus acciones de presión militar y diplomática sobre Taiwán, isla de gobierno democrático que considera parte de su territorio y sobre la cual no ha descartado el uso de la fuerza para ejercer control. Aunque carece de relaciones diplomáticas formales con Taipéi, Estados Unidos es su principal respaldo internacional y proveedor de armamento, lo que genera constantes críticas de China ante cualquier gesto de apoyo de Washington hacia la isla.

