
El primer ministro de Perú, Ernesto Álvarez, pidió el miércoles al Congreso la delegación de poderes legislativos por un período de 90 días con el objetivo de implementar leyes que combatan «el flagelo de la inseguridad y el crimen organizado», identificado como el principal desafío del país. Este anuncio tuvo lugar durante su presentación en el Congreso del plan de gobierno del presidente interino José Jerí, quien asumió el cargo hace casi dos semanas tras la destitución de la presidenta Dina Boluarte por parte de los legisladores.
Álvarez informó que ya se encuentra listo un proyecto de ley sobre la «delegación de facultades» y expresó su esperanza de que sea aprobado por el Consejo de Ministros esta semana o la próxima. En su discurso ante el Congreso, donde solicitó el tradicional voto de confianza al inicio de un nuevo gabinete, afirmó: «El Gobierno asume la seguridad como una cuestión de Estado». Bajo la presión de protestas relacionadas con la inseguridad, el gobierno de Jerí decretó el martes un estado de emergencia por 30 días en Lima y la provincia vecina del Callao, buscando controlar el aumento de la delincuencia tras una manifestación que dejó un fallecido y más de 100 heridos la semana anterior.
El cambio de gobierno en Perú, un país que ha enfrentado una constante inestabilidad política con siete presidentes desde 2018, ocurrió a seis meses de las elecciones presidenciales y legislativas programadas para el 12 de abril. En cuanto a las medidas de seguridad, Álvarez destacó que se reforzará el control en las cárceles, donde, según la policía, se coordinan actividades delictivas como extorsiones con bandas criminales. Además, señaló que se procederá al congelamiento de fondos en cuentas bancarias utilizadas por delincuentes, afirmando que con esto se buscará desmantelar «la cadena logística de la criminalidad que causa terror a la ciudadanía».
El primer ministro también aseguró que, hasta julio de 2026, cuando asumirá un nuevo presidente, el gobierno se compromete a garantizar la neutralidad en el proceso electoral. Asimismo, reiteró el objetivo de alcanzar un crecimiento económico del 3,2% para 2026, impulsando las inversiones en el sector minero, clave para la economía. Para este año, se proyecta que las exportaciones alcancen un récord de aproximadamente 83.000 millones de dólares, lo que representa un incremento del 11% respecto a 2024.

