
¡Agárrense, que en Nogales, Sonora, cayó un “fruto” bien podrido! Martín de Jesús “N”, alias “Tomate”, fue detenido el pasado 28 de octubre en una operación que parece sacada de una película de acción. Este sujeto de 32 años, considerado un generador de violencia de tercer nivel, fue atrapado por elementos de la Marina y la AMIC de la Fiscalía Estatal por delincuencia organizada. ¿Su especialidad? Todo lo que huele a problema.
Según fuentes de seguridad, “Tomate” pertenece a “Los Gigios”, una célula delictiva también conocida como Demonios-Mayos, vinculada a Ismael Zambada Sicairos, alias “Mayito Flaco”. Este grupo no se anda con juegos: trafican drogas y personas hacia Estados Unidos, además de dedicarse a secuestros y homicidios contra bandas rivales. Vamos, son como los villanos de un videojuego, pero en la vida real. El secretario Omar García Harfuch anunció el golpe en redes sociales, destacando la coordinación entre Marina, AMIC, Defensa, FGR, Guardia Nacional y SSPC. Durante un recorrido, ubicaron a Martín “N”, le marcaron el alto y ¡zas!, le encontraron 31 dosis de metanfetaminas. Nada de jitomates en su mochila, solo pura química.
Tras informarle sus derechos, fue puesto a disposición del Ministerio Público para definir su situación legal. Y ojo, que un cruce de información reveló una orden de aprehensión por delincuencia organizada y delitos contra la salud. Este “Tomate” no solo está maduro, sino que ya está en la ensalada de la justicia.
Esperemos que no intente hacer una salsa para escapar. Porque en Nogales, la tranquilidad no se negocia, y “Tomate” ya no sazonará más problemas. ¿Será el fin de los frutos peligrosos?

