
¿Quién necesita un despertador cuando tienes una avalancha? En el este de Nepal, un campamento base en la cima del Yalung Ri, a 5,630 metros de altitud, fue sorprendido el lunes por una nieve con muy mal humor. El desastre dejó al menos tres muertos y cuatro alpinistas jugando al escondite con el destino, según Gyan Kumar Mahato, un alto mando de la policía de Dolakha.
El grupo de 12 intrépidos se enfrentó a la furia de la montaña, que aparentemente no estaba de humor para visitas. Dos nepalíes y un extranjero perdieron la vida, aunque las nacionalidades del forastero y los desaparecidos siguen siendo un misterio más grande que el de la receta del yeti. Rumores de medios locales sugieren que hasta siete podrían haber fallecido, incluyendo posibles estadounidenses, un italiano y un canadiense. ¿Una avalancha multinacional? ¡Eso sí es globalización!
El mal tiempo en Dolakha ha complicado el rescate, convirtiendo la misión en algo más lento que un Wi-Fi de los 90. Un helicóptero logró aterrizar, pero las operaciones se reanudarán el martes, esperando que la montaña no tenga más sorpresas bajo la manga. Mientras tanto, Nepal, hogar de ocho de las diez cumbres más altas del mundo, sigue siendo un imán para alpinistas y senderistas, aunque el ciclón Montha la semana pasada ya dejó a varios turistas varados en el Himalaya como extras de una película de supervivencia. Y por si fuera poco, dos italianos desaparecieron escalando otra cumbre en el oeste.
En fin, si pensabas que tu lunes fue duro, imagina despertar bajo un tsunami de nieve. La moraleja: nunca hagas enojar a una montaña, porque ella siempre tiene la última palabra… y toneladas de nieve para respaldarla.

