
¡El peso mexicano se puso las pilas! Este lunes 3 de noviembre de 2025, la moneda azteca se apreció un 0.50% frente al dólar, cerrando en 18.47 por unidad, tras oscilar entre 18.56 y 18.46, según movimientos técnicos y flujos de capital externo. Es un pequeño triunfo, como ganarle una partida de ajedrez a tu sobrino, pero triunfo al fin.
Aunque la semana pasada el dólar acumuló un leve ascenso del 0.45%, en el último año ha caído un 10.23%. La volatilidad semanal fue de solo 3.68%, mucho menor al 9.93% anual, lo que indica que el tipo de cambio está más calmado que un lago sin viento. Sin embargo, no todo es fiesta: el índice bursátil mexicano bajó un 0.59%, mostrando que los inversionistas están más nerviosos que un gato en una veterinaria.
El 2024 fue un carrusel para el peso: arrancó como “superpeso” con el dólar a 16 pesos, un nivel no visto en casi una década, pero decisiones como la Reforma al Poder Judicial y las amenazas de aranceles de Donald Trump lo hicieron tambalear hasta los 20 pesos. Banxico prevé que en 2025 el dólar ronde entre 20.24 y 20.69 pesos, aunque con Trump en la Casa Blanca, eso suena más a adivinanza que a pronóstico. La inflación, estable en 4% en 2024 con un pico de casi 6% en junio según el INEGI, bajaría a 3.8% este año, mientras el PIB apenas crecerá un 1.2%.
El mercado sigue al filo de la navaja, con la Reserva Federal jugando a las escondidas con las tasas y los inversionistas globales eligiendo activos emergentes como si fuera un menú gourmet. ¿Seguirá el peso bailando salsa o tropezará con el próximo tuit de Trump? Solo el tiempo, y el mercado, lo dirán.

