
¡Prepárense para el drama más jugoso que una telenovela de horario estelar! Raúl Rocha Cantú, empresario regiomontano y copropietario de Miss Universe Organization (MUO), está en el ojo del huracán tras una guerra de poder con Nawat Itsaragrisil, presidente de Miss Grand International. El escándalo estalló en Bangkok, Tailandia, con denuncias de hostigamiento hacia Fátima Bosch, Miss Universo México, previo al certamen, sumando más leña al fuego de su ya polémica reputación.
En febrero de 2024, un video del programa De Primera Mano mostró a Rocha y a Anne Jakkaphong, directora global de MUO, riendo mientras discutían la “inclusión” en el certamen. Aunque ahora permiten mujeres trans, casadas o mayores de 40, entre carcajadas confesaron: “Pueden competir, pero no ganar”. Grabado en octubre de 2023 en CDMX, reveló su estrategia de elegir finalistas por seguidores y potencial comercial, no por talento. “La inclusión es el nuevo modelo de negocio”, soltaron, dejando claro que el dinero manda más que las coronas.
Rocha, dueño de Legacy Holding, compró el 50% de MUO en 2024, tras un pasado turbio ligado al Casino Royale de Monterrey, donde un ataque de Los Zetas en 2011 dejó 52 muertos por falta de medidas de seguridad. Huyó a EE.UU. durante las investigaciones y, años después, fue acusado por Lupita Jones de orquestar campañas para destruir su imagen como exdirectora nacional. También se le señala por usar fundaciones falsas y explotar la imagen de concursantes sin paga.
Con un imperio en energía, aviación y apuestas, Rocha quiere lavar su imagen con “empoderamiento femenino”. ¿Convencerá, o seguirá siendo el villano de esta pasarela? El show debe continuar, pero con más sombras que brillos.

