
¡Agárrense los sombreros de ranchero, que la frontera sigue cerrada y el ganado mexicano está en pausa! La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, tras reunirse con Brooke Rollins, secretaria de Agricultura de EE.UU., informó que aún no hay fecha definida para reabrir el paso ni reanudar el traslado de ganado. El culpable de este embrollo es el gusano barrenador, un bicho más problemático que un suegro enojado, detectado en un animal en Veracruz, lo que motivó el cierre.
Sheinbaum aseguró que Rollins se fue convencida de que México está haciendo todo para evitar que este parásito llegue al norte. Ambas reconocieron que el cierre afecta a EE.UU., disparando los precios de la carne como si fuera caviar. La prioridad es clara: impedir que el gusano se propague, pero también urge reabrir la frontera lo antes posible. Los equipos técnicos de ambos países están revisando detalles para establecer indicadores claros y evitar decisiones al azar en temas de vigilancia zoosanitaria.
La presidenta destacó que México pide certeza en los procesos de apertura o cierre, nada de improvisaciones. Además, mencionó un avance del 30% en la fábrica de moscas estériles contra el gusano barrenador, con miras a reabrirla en el primer semestre de 2026. Mientras tanto, el ganado espera como actor secundario en una película de suspenso.
Así que, mientras los técnicos afilan lápices y los rancheros cruzan dedos, el futuro de la carne en la frontera sigue en el aire. ¿Lograrán México y EE.UU. domar a este gusano, o seguirá siendo el rey del corral? ¡A esperar el próximo capítulo con un buen taco, si el precio lo permite!

