
¡Prepárense para un encuentro de alto voltaje cultural! Este viernes, la presidenta Claudia Sheinbaum recibirá al galán de la política francesa, Emmanuel Macron, en México. Entre croissants y tacos, discutirán temas tan serios como el comercio con la Unión Europea y un códice perdido que México quiere de vuelta. ¿Será esto un trueque histórico o solo un brindis incómodo?
Primero, está el tema del Códice Azcatitlan, un tesoro que detalla la vida en México-Tenochtitlan desde su fundación hasta el siglo XVII. Sheinbaum lo quiere de regreso con más pasión que un fan en un concierto de reencuentro. También hablarán del acuerdo comercial con la UE que se renueva en 2026, con Francia como jugador clave. ¿Podrá México negociar algo más que un buen vino? Además, la colaboración en ciencia, cultura e innovación estará sobre la mesa, porque nada dice “futuro” como mezclar mariachis con acordeones.
Acompañando a Sheinbaum estarán pesos pesados de su gabinete: Relaciones Exteriores, Economía, Cultura, el INAH, Hacienda y hasta la embajadora en Francia, Blanca Jiménez. José Alfonso Suárez del Real, experto en códices, también estará presente, explicando cómo este documento revela quiénes mandaban en los barrios mexicas post-Conquista. Mientras tanto, el Códice Borbónico sigue su propio drama legislativo en Francia, con una comunidad Ñañu pidiendo su devolución. ¡Esto es más enredado que una telenovela!
En resumen, esta visita promete ser un circo diplomático con un toque de nostalgia histórica. ¿Logrará Sheinbaum traer a casa esos códices o se conformará con una selfie con Macron? Solo el tiempo, y un buen café, lo dirán.

