
¡Soñar con playas y aventuras está genial, pero no si terminas endeudado hasta las chanclas! La Condusef lanzó recomendaciones para que viajar sea una experiencia inolvidable y no un dolor de cabeza financiero. La clave, dicen, es planificar con cabeza fría y evitar que un impulso vacacional te deje viendo números rojos.
Primero, evalúa tu situación económica. Calcula los gastos totales del viaje y asegúrate de cubrirlos sin sacrificar necesidades básicas como renta o comida. Endeudarse solo vale la pena si la deuda es pequeña, planificada y respaldada por ingresos estables. Además, el viaje debe tener un valor real, como bienestar emocional o desarrollo personal, y debes contar con un fondo de emergencia intacto. Si cumples esto, un crédito puede ser tu aliado para disfrutar sin remordimientos.
Pero ojo, la Condusef advierte contra endeudarse sin un plan de pago claro, usar tarjetas con intereses altísimos o priorizar un viaje sobre salud y vivienda. Los famosos “Meses Sin Intereses” suenan tentadores, pero prolongan la deuda y pueden saturar tu crédito, dejándote sin margen para imprevistos. Perder de vista el monto total adeudado es más fácil de lo que parece, y el “disfruta ahora, paga después” puede convertirse en un terror financiero.
La mejor estrategia es ahorrar con antelación y fijar un presupuesto realista. Así, el viaje no se transforma en una carga cuando llegan los estados de cuenta. El mensaje es claro: viaja, pero con responsabilidad. ¿Listo para explorar sin que tu cartera sufra un jet lag eterno? ¡Planea bien y evita el drama post-vacacional!

