
¡Esto es un nido de víboras! Documentos del Centro Nacional de Fusión de Inteligencia (CENFI) y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), revelados por el periodista José Luis Montenegro, exponen cómo tres grupos criminales de Tierra Caliente, Michoacán —Cárteles Unidos, Los Viagras y Los Blancos de Troya—, operan mediante “extorsión gubernamental” con apoyo de funcionarios públicos. Tras los asesinatos de Bernardo Bravo, líder limonero en Apatzingán, y Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, se destapó esta cloaca de corrupción.
Entre 2021 y 2022, el CENFI registró 81 fichas con comunicaciones intervenidas que muestran cómo líderes como César Sepúlveda Arellano, “El Bótox” (Los Blancos de Troya), y Nicolás Sierra Santana, “El Coruco” (Los Viagras), controlan sectores como limón, pollo y cerveza con cuotas y precios fijos. “El Bótox”, con recompensa de 5 millones de dólares por EE. UU., manejaba desde citricultura hasta cigarros, respaldado por 17 unidades de Guardia Nacional y policía estatal. Planeó matar policías locales para proteger sus negocios y medió “incentivos” entre autoridades y avicultores.
“El Coruco”, vía “La Peggy”, exigía 80 pesos por vaca sacrificada y 20 centavos por kilo de limón, comprando 300 toneladas diarias y lucrando hasta 60 mil pesos al día con empresas como Citrolim. Actualmente, Los Viagras y Los Blancos de Troya se aliaron con el CJNG, grupo que, según el experto David Saucedo, podría estar tras el asesinato de Manzo por sus acciones contra ellos en Uruapan.
En fin, Michoacán es un pantano de crimen y complicidad. ¿Desmantelarán esta red o seguirá la impunidad como reina? ¡Que alguien corte estas raíces podridas!

