
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo comunicó que su administración establecerá diálogos con la Cooperativa Pascual para evaluar las consecuencias del aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se aplica a las bebidas con azúcar, en respuesta a las inquietudes de la compañía sobre los posibles impactos en su funcionamiento y en los puestos de trabajo.
En el marco de su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum resaltó la importancia social de esta cooperativa y garantizó que se trabajará en encontrar una solución que concilie la salud pública con la sostenibilidad económica de la iniciativa productiva.
“Queremos mucho a la cooperativa. Por supuesto que hablaremos con ellos. Lo importante es que las bebidas no tengan tanto contenido de azúcar”, afirmó.
Detalló que la Secretaría de Hacienda y la Secretaría de Salud liderarán las reuniones con los representantes de Pascual, con el objetivo de analizar propuestas y eventuales modificaciones al impuesto.
La cooperativa ha manifestado que el incremento del IEPS impacta de manera desproporcionada a las empresas locales que emplean insumos naturales, ofrecen empleo con prestaciones y reinvierten sus ganancias en favor de la comunidad, en contraste con las grandes productoras de refrescos que operan con márgenes más amplios y utilizan jarabe de alta fructosa, un insumo hasta 40% más económico que el azúcar de caña.
Pascual sugirió conservar el nivel actual del impuesto para las bebidas producidas con azúcar de caña y fruta natural, argumentando que un aumento superior a tres pesos por litro podría disminuir sus ventas y comprometer su permanencia en el mercado.
Sheinbaum subrayó que el gobierno federal procurará un balance entre el respaldo a las cooperativas y el fomento de hábitos alimenticios más sanos, y anticipó que los encuentros con la cooperativa se llevarán a cabo en los próximos días.

