
¡Fuego cruzado diplomático! La embajada de Irán en México salió este viernes con todo para desmentir las acusaciones de Estados Unidos sobre un supuesto complot iraní para asesinar a la embajadora de Israel, Einat Kranz Neiger. En un mensaje en redes sociales, calificaron la versión como “un invento mediático” y “una gran mentira” diseñada para “dañar las relaciones amistosas e históricas entre Irán y México”.
Irán no se quedó callado y arremetió: “La acusación de antisemitismo contra Irán es una gran mentira fabricada en la mente de los líderes racistas israelíes”. Aseguraron que en su país hay más de 100 sinagogas abiertas sin necesidad de guardias, y que durante la “agresión israelí” de junio pasado no hubo acoso contra la comunidad judía local. Incluso retaron a comparar los registros de antisemitismo en Irán con los de Estados Unidos. ¡Zas!
La embajada subrayó que Teherán y México comparten “idénticos intereses”, afirmando que “la seguridad y la reputación de México también son la seguridad y la reputación de Irán”. Prometieron no traicionar la confianza del gobierno mexicano, destacando que respetar las leyes locales es su “máximo interés” y que dañar la imagen de los mexicanos sería como dañarse a sí mismos. Todo esto, tras las acusaciones de EE. UU. sobre un plan de la Guardia Revolucionaria Iraní a finales del año pasado, que fue frustrado antes del verano y ya no representa amenaza, según funcionarios gringos.
Así que, mientras Irán juega la carta de la hermandad con México, el tablero diplomático sigue caliente. ¿Será este desmentido un puente de paz o solo gasolina para el fuego? La telenovela internacional sigue sin final a la vista.

