
¡Un susto que pudo ser tragedia! Un estudiante de 15 años fue sorprendido con un arma de fuego dentro del Centro de Bachillerato Tecnológico Agropecuario (CBTA) número 185, en San Miguel La Toma, Chietla, Puebla. Por suerte, no hubo agresiones ni heridos, pero el incidente activó de inmediato los protocolos de seguridad escolar, desencadenando una movilización de fuerzas federales y locales.
Elementos de la Secretaría de Marina (Semar), la Policía Municipal de Chietla y una ambulancia llegaron al plantel para asegurar la zona y confiscar el arma. Directivos y maestros mantuvieron la calma entre los alumnos, estableciendo una barrera de contención para evitar riesgos. Aunque no se especificó quién descubrió el arma ni sus características, las autoridades escolares alertaron a la policía, que junto a Semar implementó las medidas necesarias.
El estudiante, tras dialogar con las autoridades, entregó el arma sin resistencia. Sus padres fueron informados y acudieron a la escuela, donde el menor quedó bajo resguardo de las autoridades competentes. La Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) abrió una investigación, procesando el caso bajo el Sistema de Justicia para Adolescentes debido a su edad. Versiones preliminares indican que los padres podrían enfrentar responsabilidad legal si se confirma que estaban a cargo del arma.
Medios locales especulan que el alumno pudo haber intentado vender el arma a un compañero, aunque esto no está confirmado. La posesión de un arma por un menor es un delito grave, y las autoridades instaron a padres y tutores a supervisar y dialogar con sus hijos para prevenir incidentes similares en escuelas.
Chietla se alivia de que no hubo tragedia, pero este caso enciende focos rojos. ¿Será un llamado suficiente para reforzar la seguridad escolar o solo un susto pasajero? La vigilancia, claramente, no puede bajar la guardia.

