
Justo cuando Angélica Vale, ícono mexicano de la actuación, soplaba las velas por sus 50 años este 11 de noviembre, una bomba personal estalló: su expareja, Otto Padrón, interpuso una demanda de divorcio tras 14 años de matrimonio. Imagina celebrar medio siglo de vida y, de repente, enterarte de esto mientras cenas con la familia. ¡Vaya regalo inesperado!
La actriz confesó en su programa de radio que, aunque estaban separados desde abril, la noticia la pilló desprevenida. “Me estoy divorciando, es cierto, pero esto me tomó de sorpresa”, dijo, con la honestidad de quien cuenta un chisme jugoso. Angélica enfatizó que su prioridad son sus hijos, Angélica Masiel y Daniel Nicolás, y que tanto ella como Otto buscan manejar el proceso sin drama, evitando polémicas por el bien de los pequeños.
Según Javier Ceriani, Padrón presentó la demanda el 4 de noviembre en la Corte Superior de Los Ángeles, citando “diferencias irreconciliables” en un expediente de 15 páginas. Propuso custodia compartida, alternando días entre ambos, con la casa de Angélica como residencia principal de los niños. También acordaron mantener comunicación abierta con los menores y no lanzarse indirectas venenosas frente a ellos. Rumores de infidelidad circulan en redes, pero ni Angélica ni Otto han soltado prenda sobre las razones de la ruptura.
En un mensaje emotivo, Vale escribió que detrás de las risas hay batallas adultas y que optaron por la paz por sus hijos. A sus 50, Angélica demuestra que la vida es un guion impredecible. ¿Final feliz? Eso solo lo dirá el próximo capítulo de esta telenovela real.

