
¡Alerta de última hora! Donald Trump, el maestro del show político, se anotó un touchdown el martes al festejar una «gran victoria» republicana sobre los demócratas. En pleno Día de los Veteranos, desde el Cementerio Nacional de Arlington, Trump le guiñó el ojo a Mike Johnson, presidente de la Cámara, por lograr que el Senado avanzara para terminar el cierre gubernamental más largo de la historia de EE. UU. ¡Más de 40 días de drama!
Este «shutdown» dejó a más de un millón de funcionarios públicos sin sueldo o sin trabajo, convirtiendo al gobierno en un reality de supervivencia. Hasta el tráfico aéreo se redujo un 10% justo antes del Día de Acción de Gracias, como si el caos fuera un pavo más en la mesa. Pero, ¡sorpresa! Ocho senadores demócratas traicionaron a su equipo y votaron con los republicanos por un presupuesto que mantiene al gobierno funcionando hasta enero. La Cámara, dominada por republicanos, votará este texto el miércoles.
Esto desató un culebrón dentro del partido demócrata, ya que muchos querían un presupuesto con ayudas para seguros médicos de los más necesitados. Trump, sin filtro como siempre, dijo que aceptará de vuelta a los funcionarios despedidos, ignorando la tradición de no soltar comentarios partidistas en eventos conmemorativos. ¿Neutralidad? Eso es para los débiles, parece pensar.
En fin, mientras Trump se jacta de «abrir el país», uno no puede evitar imaginarlo cortando una cinta gigante con tijeras doradas. ¿Y ahora qué? ¿Más giros inesperados o un final feliz? Sigan sintonizados, porque esta serie política no tiene fecha de cierre. ¡Que siga el espectáculo!

