
Justo cuando el certamen Miss Universo 2025, que se celebrará el 21 de noviembre en Bangkok, parecía convertirse en un culebrón de intrigas, una reconciliación sorpresa entre Raúl Rocha Cantú, presidente de la Organización Miss Universe, y Nawat Itsaragrisil, director de Miss Universe Tailandia, ha bajado la temperatura. El arreglo, mediado por Omar Harfouch, miembro del jurado, llega tras tensiones que amenazaban con acciones legales.
Todo comenzó cuando Itsaragrisil denunció a la delegación mexicana ante la policía tailandesa por supuestos nexos con una empresa de juegos en línea, actividad ilegal en Tailandia. Luego, tuvo un desencuentro con Fátima Bosch, representante de México, por actividades promocionales fuera de protocolo. Rocha Cantú, furioso, había comisionado a su CEO, Mario Búcaro, para iniciar acciones legales contra el tailandés, según declaraciones a Multimedios. Pero una llamada telefónica facilitada por Harfouch logró que ambos dejaran las espadas y se dieran un apretón de manos virtual.
El drama no termina ahí. Lupita Jones, exdirectora de Miss Universo México, soltó la bomba en una charla con Mara Patricia Castañeda, cuestionando la gestión de Rocha Cantú. Afirmó que su compra del 50% de los derechos de la marca a JKN Global Group, por 19 millones de dólares, podría ser invalidada por sospechas de fraude a acreedores, ya que la transacción con Anne Jakrajutatip ocurrió tras la bancarrota de su empresa. Jones también sugirió que Jakrajutatip podría estar en México huyendo de una sentencia desfavorable.
Sobre Fátima Bosch, Jones la calificó de “ganadora” por su dignidad ante el incidente con Nawat, catapultando su popularidad. ¿Será esta reconciliación un verdadero cese al fuego o solo un maquillaje temporal antes del gran show? El Miss Universo 2025 promete más giros que una pasarela.

