
¡Vladimir Putin está obsesionado con la inteligencia artificial, pero solo si es 100% rusa! En el evento AI Journey, el presidente pidió crear un grupo de trabajo nacional para desarrollar modelos de IA generativa propios, porque, según él, depender de tecnología extranjera es como entregar las llaves de la soberanía. ¡Eso sí que es drama tecnológico!
Putin argumentó que los modelos de lenguaje son armas de influencia masiva, capaces de moldear opiniones de naciones enteras. Para Rusia, tener su propio arsenal de IA no es solo un capricho, sino una cuestión de valores y seguridad nacional. Propuso construir centros de datos por todo el país, alimentados por mini centrales nucleares. ¿IA con un toque radioactivo? Solo en Rusia. También quiere que la contribución de la IA al PIB alcance los 11 billones de rublos (unos 136,570 millones de dólares) para 2030. ¡Ambicioso como un zar digital!
Aunque Rusia va rezagada frente a EE. UU. y China, empresas como Sberbank y Yandex ya tienen sus juguetes: Gigachat y Yandex GPT. Sin embargo, las sanciones occidentales, que bloquean hardware como microchips, le están poniendo trabas a este sueño cibernético. Putin instó a instituciones y empresas a usar más IA, pero sin regularla demasiado. Eso sí, para temas de seguridad nacional e inteligencia, solo modelos rusos, no sea que los datos terminen de turismo en Silicon Valley.
¿Logrará Rusia su independencia digital o seguirá atrapada entre sanciones y ambiciones? Esto parece un thriller de espías, pero con código en lugar de pistolas. Putin quiere jugar al ajedrez tecnológico, y la IA es su reina.

