
¡México se puso los guantes y le dio un gancho al hígado a la industria tabacalera! En la Conferencia de las Partes (COP11) del Convenio Marco para el Control del Tabaco de la OMS, celebrada en Ginebra, Suiza, nuestra delegación se llevó el premio Orquídea por soltar una declaración tan contundente que hasta los cigarros sintieron el calor.
Liderados por el subsecretario Ramiro López Elizalde, los mexicanos pidieron un frente internacional contra el tabaquismo, señalando a la industria como el villano principal, más astuto que un vendedor de tiempo compartido. En su discurso de apertura, López Elizalde advirtió sobre las trampas modernas como cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina, diseñadas para enganchar a jóvenes más rápido que un filtro de TikTok. “No podemos pelear solos”, dijo, abogando por respuestas legales globales mientras la industria tiembla más que un fumador en un vuelo de 12 horas.
El premio reconoce el esfuerzo de generaciones dedicadas a la salud pública, según López Elizalde, quien en entrevista con Infobae MX aseguró que esto es un aplauso a quienes luchan por un México sin humo. A pesar de los avances, como la reforma de 2023 que amplió espacios libres de humo y prohibió exhibir productos tabacaleros, aún hay retos. Amparos judiciales intentan frenar las reglas, pero la Suprema Corte ya dio luz verde, así que la ley sigue en pie.
En la COP11, con 162 delegaciones presentes, se discutieron los obstáculos, desde la falta de recursos hasta la influencia de las tabacaleras, que parecen tener más tentáculos que un pulpo de caricatura. ¿Logrará México mantener el fuego encendido contra este gigante? Esto huele a batalla épica, y no precisamente a tabaco.

