
¡2025 es el año de la mujer indígena en México y de Claudia Sheinbaum como la rockstar de la política! Con un 80% de aprobación en su primer año como presidenta, Sheinbaum impulsa el gasto en programas sociales y resiste la “trumplomacy” de Donald Trump. Pero el verdadero show está en su relación con España: de tensiones históricas a un romance cultural.
Bajo Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), las cosas con España estuvieron más picantes que un chile relleno. AMLO exigió disculpas por la conquista de Hernán Cortés, acusó a empresas españolas de tratar a México como “tierra de conquista” y pausó relaciones en 2022. España respondió con tono conciliador, pero el drama escaló cuando Sheinbaum no invitó al rey Felipe VI a su toma de posesión en 2024, citando la falta de respuesta a la carta de AMLO. España llamó “inaceptable” la exclusión, y ni Pedro Sánchez asistió. Vox y otros en España gritaron contra la “ofensiva revisionista” mexicana.
Sin embargo, la cultura entró al rescate. La exposición “La mitad del mundo. La mujer en el México indígena”, inaugurada el 31 de octubre de 2025 en Madrid, es la última joya de esta diplomacia cultural. El Museo Nacional de Antropología de México y la fotógrafa Graciela Iturbide ganaron Premios Princesa de Asturias 2025, y México será País Socio en FITUR 2026. España, por su parte, fue Invitada de Honor en la Feria del Libro de Guadalajara 2024. El ministro español reconoció “injusticias” del pasado, mientras Sheinbaum aplaudió el gesto, aunque el PP, con Alberto Núñez Feijóo, se niega a “avergonzarse” de la historia.
¿Es este “soft power” un puente genuino o solo un parche para tensiones más profundas? Mientras otros países juegan a la intimidación, México y España apuestan por el arte como arma pacífica. Esto pinta más esperanzador que un final de telenovela.

