
¡Escándalo político en la CDMX! El diputado de Morena, Paulo Emilio García González, acusó ante el pleno del Congreso de la Ciudad de México a la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, y al edil de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe Echartea, de participar en la organización de la manifestación del 15 de noviembre convocada por el autodenominado movimiento “Generación Z”. Las declaraciones desataron un torbellino de polémica.
García afirmó tener pruebas de la implicación de Rojo de la Vega, señalando su supuesta alianza con Rubén Jiménez Barrios, líder de comerciantes y secretario adjunto del PRI en la CDMX, a quien describió como un operador clave con vínculos familiares directos a la alcaldesa. Presentó capturas de WhatsApp donde una delegada llamada “Vero” citaba a comerciantes al Ángel de la Independencia a las 10:00 horas, con playeras negras y cubrebocas, exigiendo dos personas por puesto. “Se ve que andaban flojitos de convocatoria”, ironizó García.
Según los mensajes, los asistentes debían usar playeras blancas, hombres en negro, y evitar la presencia de adultos mayores y niños. “Queda demostrado que hubo presión de la alcaldía Cuauhtémoc para que los comerciantes participaran contra su voluntad”, denunció. También acusó a Tabe, vinculándolo con Roberto Arceo Trujillo, exsubdirector de Miguel Hidalgo y líder comerciante, a quien señaló por coordinar un operativo para generar violencia y vandalizar la Suprema Corte con personas coaccionadas.
El senador Adán Augusto López reforzó las acusaciones en una conferencia, afirmando que Tabe y el empresario Claudio X. González no solo organizaron, sino que financiaron la marcha. García solicitó al Congreso separar temporalmente a ambos alcaldes de sus cargos por su presunta participación en la protesta del 15 de noviembre en el Zócalo. ¿Se sostendrán estas acusaciones o serán solo ruido político? Esto está más caliente que una discusión en el Congreso en plena sesión.

