
¡Polémica en la CDMX por la marcha de la “Generación Z”! Tras la petición de diputados de Morena en el Congreso de la Ciudad de México para destituir a los alcaldes Mauricio Tabe Echartea (Miguel Hidalgo) y Alessandra Rojo de la Vega (Cuauhtémoc), ambos de oposición, por su presunta participación en la organización de la protesta del 15 de noviembre, los ediles han salido a defenderse con contundencia.
Mauricio Tabe calificó como “muy grave” el actuar de los legisladores de Morena, quienes dedicaron “horas a acusarme de estar detrás de la marcha de la Generación Z y a pedir mi licencia, puras ridiculeces”. Desestimó las pruebas presentadas, que involucran a un excolaborador que dejó de trabajar en la alcaldía hace más de un año, y tildó de “ridícula” la manera en que “mienten”. Según Tabe, el objetivo es “distraer la atención y confundir a la población para hacer creer que no es una expresión popular, sino un movimiento partidista con fines perversos”. Enfatizó que las acusaciones desvían el foco del “verdadero problema”, como la inseguridad y el homicidio del alcalde Carlos Manzo, detonante de la indignación social. “Sus mentiras se les van a caer poco a poco”, sentenció.
Por su parte, Alessandra Rojo de la Vega respondió en redes sociales, negando las acusaciones: “No tienen ninguna prueba porque no existen. Sólo se han dedicado a difamar”. Aseguró que no hay documentos, audios ni registros que sustenten las versiones en su contra, afirmando: “No existe ningún oficio, lista, audio ni registro que respalde su mentira”. Defendió a los comerciantes de Cuauhtémoc, rechazando su uso político: “Merecen respeto, no que los usen como carne de cañón en el juego sucio del régimen”. Además, reposteó el video del diputado Paulo Emilio García (Morena) con las acusaciones, añadiendo con ironía: “¡Es un honor, no ser un represor!”.
¿Se sostendrán las acusaciones o quedarán como ruido político? Esto está más encendido que un debate en plena sesión del Congreso.

