
Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que la Secretaría de Gobernación (Segob) está en pláticas con líderes transportistas y agrícolas para evitar un paro nacional con bloqueos carreteros anunciado para el lunes 24 de noviembre. Desde su conferencia matutina, la presidenta afirmó que Rosa Icela Rodríguez y Julio Berdegué Sacristán, titulares de Segob y Agricultura, darán pronto detalles de las negociaciones y posibles acuerdos para frenar el caos.
Sin embargo, los convocantes no sueltan el acelerador. Insisten en que el paro sigue en pie hasta que haya compromisos tangibles. Planean cerrar autopistas federales, carreteras interestatales y accesos a zonas metropolitanas, replicando los bloqueos de semanas pasadas. Esto podría paralizar el transporte de mercancías, el abasto de alimentos y la movilidad de millones. “No pararemos hasta que nos escuchen de verdad”, advirtió un líder transportista, dejando claro que no se conforman con charlas de café.
Los manifestantes denuncian una crisis estructural en sus sectores: inseguridad, extorsiones, incertidumbre fiscal, falta de apoyos y abandono institucional. “Nos están ahogando”, reclamaron, exigiendo diálogo con funcionarios que realmente puedan decidir, no con enviados sin poder, como dicen que ocurrió en mesas legislativas previas sin resultados. La tensión crece mientras el reloj avanza hacia el megabloqueo, que podría ser uno de los más grandes en años si no hay acuerdo.
Sheinbaum insiste en que hay canales abiertos de diálogo, pero los transportistas y agricultores no parecen convencidos. ¿Será esto un simple bache o un choque frontal en las carreteras del país? Las próximas horas serán clave, porque si no hay pacto, el lunes México podría quedarse más parado que coche sin gasolina.

