
¡Atención, diáspora! La oposición venezolana ha convocado marchas globales para el 6 de diciembre, justo antes de que María Corina Machado reciba el Premio Nobel de la Paz el 10 en Oslo. Desde la clandestinidad desde agosto pasado, Machado no confirma si asistirá, manteniendo el suspenso más alto que una novela venezolana.
La convocatoria, publicada en redes, invita a venezolanos de “cada rincón del mundo” a unirse en apoyo al Nobel, que consideran un reconocimiento colectivo a su lucha. “El Nobel es de todos y la esperanza también”, dicen, aunque no especifican qué ciudades serán escenario de las movilizaciones ni si Machado saldrá de su escondite, como ya lo hizo en protestas pasadas. Bajo el lema “Marcha por la paz y la libertad”, insisten en seguir firmes para construir un país en paz.
Dentro de Venezuela, la militancia opositora anda más apagada que un generador sin gasolina, tras el arresto de 2,400 personas en protestas postelectorales de julio, cuando Nicolás Maduro se reeligió. Machado denuncia fraude, afirmando que le robaron la victoria a Edmundo González Urrutia, y mostró actas de votación como prueba. El chavismo, como era de esperarse, se ríe de las acusaciones. Mientras, el fiscal Tarek William Saab advierte que si Machado sale del país, será “prófuga”, vinculándola a conspiración, terrorismo y hasta instigación al odio.
El Comité Nobel alabó su trabajo por la democracia y una transición pacífica. Varios líderes latinoamericanos quieren escoltarla a Noruega, pero con Saab al acecho y Maduro viendo fantasmas de invasión en operaciones antidrogas de EE. UU. en el Caribe, esto tiene más drama que una telenovela en horario estelar. ¿Marcha o marcha atrás? Pronto lo sabremos.

