
¡Don Goyo sigue despierto! El volcán Popocatépetl registró 20 exhalaciones en las últimas 24 horas, según el monitoreo del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y la UNAM. Actualmente, se mantiene en amarillo fase 2 del Semáforo de Alerta Volcánica, lo que significa que no hay que tomarlo a la ligera.
Las autoridades advierten: ni se te ocurra acercarte al cráter por el riesgo de caída de fragmentos balísticos. Si hay lluvias fuertes, aléjate de las barrancas, ya que los flujos de lodo y escombros son un peligro real. Ignora rumores y mantente informado solo por canales oficiales como www.gob.mx/cenapred o @CNPC_MX en Twitter. Para emergencias, marca al 800-713-4147 o al 911.
El Cenapred vigila al volcán con un arsenal tecnológico: sismógrafos que detectan temblores por magma, cámaras térmicas y visuales que captan gases y cenizas en tiempo real, y espectrómetros que miden emisiones como dióxido de azufre, alertando si el magma está cerca de la superficie. Todo para prever erupciones y mantenernos a salvo.
Y hablando de Don Goyo, la leyenda lo pinta como un guerrero eterno. Cuenta el INAH que Popocatépetl, un valiente enamorado de la princesa Iztaccíhuatl, partió a la guerra prometiendo volver por ella. Un rival celoso mintió sobre su muerte, y ella, destrozada, falleció de tristeza. Al regresar, él cargó su cuerpo a una montaña, jurando velarla siempre. Así, Iztaccíhuatl es “La Mujer Dormida” y Popocatépetl, el volcán humeante, su guardián con una antorcha de amor eterno. ¿Historia o mito? Lo cierto es que Don Goyo sigue vigilante, y nosotros debemos estarlo también.

